¿Y que me trajiste, cua cua, cua cua?


Y mientras la Patita va al mercado a comprar todas las cosas del mandado meneándose al caminar como los barcos de altamar, nosotros venimos meneándonos del supermercado asombrados y asustados por lo mucho que se ha pagado. Según leí recientemente en una revista financiera que el 26% del dinero que gana una familia va a parar a los supermercados. Si esto es correcto, debe haber mas de una razón para cuidar el gasto del mandado y también para cuidar aquello que se ha comprado. Y como el dinero no se da en los árboles y tampoco el oro nace en las muelas, debemos considerar lo que dijo el sabio Salomón respecto a  cada una de nuestras decisiones. –El simple todo lo cree; mas el avisado mira bien sus pasos- Proverbios 14:15Ver. RV 1960. Ósea que, a la hora de hacer tus compras, toma en cuenta que lo barato a veces sale caro, y lo caro no siempre es la mejor compra. Entonces, si el marketing toma tanto tiempo en estudiar a los compradores, invirtamos un poco de nuestro tiempo para leer los siguientes datos que te comparto hoy.
Primero, ten cuidado con la psicología de precios. Es decir, hacerte creer que estas pagando $9.00 (pesos o dólares) por un producto que esta etiquetado en $9.99 cuando en realidad estas pagando $10.00 (pesos o dólares). La clave de esta estrategia de marketing es hacer que el cliente piense que esta pagando menos por el producto y por lo tanto crea que ha hecho una buena compra. Desde luego en estos casos debes considerar mas la calidad del producto que el precio si deseas comprarlo, y así sabrás si realmente es una buena compra por su calidad y no por su precio ya que los números impares en las decimales son muy engañosos a la hora de pagar por un producto.
Segundo, considera bien la estrategia del dos x uno. Esta estrategia de venta es una de las ofertas mas atractivas para el consumidor en muchos países. Claro, ¿A quién no le gusta recibir un producto gratis en la compra de otro?, se dice que en México un 33% de la población opta por este tipo de ofertas. Sin embargo, aunque son muy buenas ofertas para el consumidor también suelen ser muy sacrificadas para la compañías que lo ofrecen ya que suelen ganar menos dinero al absorber mucho del gasto del producto. Suele haber dos razones por las cuales las compañías lanzan este tipo de ofertas, una de ellas es porque van a lanzar un nuevo producto o porque desean terminar con un punto de venta para introducir una nueva línea de productos. Pero aunque esto suele ser beneficioso para ti, debes tener en cuenta el precio ya que algunas compañías suelen subir sus precios y hacerte creer que es una buena oportunidad cuando en realidad no lo es. Regularmente yo compro un producto que cuesta $200.00 (pesos), y luego de unos meses me ofrecieron la oferta de “dos por uno”, lo cual se me hizo interesante hasta que me di cuenta de que la nueva etiqueta ahora decía que costaba $399.99 (pesos), es decir, realmente $400.00.  En tal caso no había ninguna oferta, solo era el asunto de la psicología trabajando solamente a su favor. Lo mejor en estos casos es mantenerse bien informado sobre otros precios, marcas y lugares para saber si es aprovechable la compra o no lo es.

 Y tercero, y lo mas importante de todo, recuerde que la mejor compra es aquella que usted puede pagar con su dinero. Procure no endeudarse. No existe mejor oferta que aquella que usted mismo se pueda costear. Puede que haya buenas ofertas en el mercado, pero eso no significa que sean para ti ya que por el momento no cuentas con los recursos necesarios para hacer dicha compra. Recuerda que siempre habrá buenas ofertas en el futuro, aprende a esperar  y veras como las oportunidades vendrán otra vez. Dios bendice al diligente, al esforzado y aquellos que saben esperar. Recuerda que – los pensamientos del diligente tienden a la abundancia; más todo el que se apresura alocadamente, de cierto va a la pobreza- Proverbios 21:5 Ver. RV 1960 . 

Así que, para que no te agaches y te vayas de lado –como decía Pedro Infante – ponte abusado con tus monedas, no sea que cuando regreses a casa te pregunten tus patitos -¿Qué me trajiste, cua cua, cua cua?- (“La Patita” Francisco Gabilondo Soler), y te enojes porque no te alcanzo para algo mas. 

Miguel Cortez

macortez1@live.com

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