Lo que Paco me contó 

img_4426

Le decían Paco y apenas tenía ocho años de edad cuando recibió sus primeros centavos prestados para comprar una paleta de melón afuera de la escuela; Paco tenía mucho calor y no resistió la tentación de un pequeño préstamo para saciar su sed y antojo. Sin embargo, al no poder devolver su pequeño préstamo, Paco se vio en la necesidad de tener que esconderse de su pequeño acreedor que con justa razón le exigía el pago de aquellos centavos. –fue la primera vez que sentí el estrés de las deudas- según nos cuenta el propio Paco cuarenta años después de aquella penosa experiencia.

Hace tiempo hable con Paco, que por cierto ahora le dicen Francisco, y me contó que las cosas no habían cambiado mucho desde aquel entonces ya que a sus treinta y cinco años de edad ya había acumulado deudas por mas de diez y siente mil dólares en tarjetas de crédito mas otros prestamos personales que adquirió pensando que estos le ayudarían a mejorar su situación económica; sin embargo su situación solo empeoró con el tiempo. ¿Te parece familiar la situación de Francisco?¿Conoces a alguien así? ¿Te roban el sueño las deudas? ¿Tienes una idea de cómo vas a enfrentar tus deudas?

Te cuento que en la actualidad Francisco esta en un proceso de sanidad financiera, y que poco a poco esta saliendo de sus deudas. Francisco esta recuperando la paz y el sueño que tanta falta le hacia. –ojala hubiera aprendido la lección a mis ocho años de edad – Dice Francisco algo apenado, pero contento porque ahora ve la luz al final del túnel.

No se en que momento de la historia la gente empezó a endeudarse, pero lo que si se es que el sistema de crédito no fue el método que Dios inventó para bendecir al hombre; y esta es un verdad financiera que Dios le dio a Moisés en el monte Sinaí para toda la humanidad. -Te abrirá Jehová su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo, y para bendecir toda obra de tus manos. Y prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás PRESTADO-. Deuteronomio 28:12 Ver. RV 1960.  Por lo tanto, para que no te pase como a Francisco, te recomiendo lo siguiente:

Primero. No salgas con tus tarjetas de crédito a la calle. Empieza este fin de semana. Si eres de las personas que no resisten a la tentación de las ofertas y que no le piensas para usar tus tarjetas de crédito, te reto a que salgas sin ellas. Te prometo que no te va a pasar nada, recuerda que el dinero prestado no es una extensión de tu salario y que a la larga sale caro.

Segundo. Nunca uses dinero prestado para gastos básicos. Evita usar el crédito para comestibles, gasolina y vestido. Para este tipo de gastos solo debes usar lo que tienes y no lo que no tienes. Evita la colitis financiera –es cuando te das cuenta de que todavía estas pagando lo que te comiste el año pasado-.

Tercero. Traza un plan de acción para pagar todas tus deudas. Recuerda que las deudas son compromisos adquiridos en los cuales uno se comprometió a devolver lo prestado, como dijo el Apóstol San Pablo –no le debas nada a nadie…paga lo que debes- Romanos 13:7-8 Ver. RV 1960. Te recomiendo que hagas una lista de todas tus deudas en orden con respecto a su saldo. Luego aumenta tu pago mínimo a la deuda mas pequeña, así la pagaras en menos tiempo y te ahorraras muchos intereses. Una vez que termines de pagarla continua con la deuda que sigue en tu lista y repite la misma estrategia de pago. Nunca dejes de pagar tus deudas, paga siempre a tiempo y se comprometido con tus metas financieras.

Deber dinero no es divertido. Tampoco es la llave del éxito. Solo significa que estas en manos de tus acreedores hasta que les devuelvas lo que ellos te prestaron (Proverbios 22:7 Ver. NVI). Por lo tanto, no esperes que tus deudas desaparezcan por arte de magia, haz lo que te propuse y se libre cuanto antes.

Por cierto, hablando de libertad financiera te cuento que Francisco tiene una cita la próxima semana con un asesor financiero para invertir una parte de su salario que le dejará buenos rendimientos en el futuro. Como verás, Francisco le dio la vuelta a su pésima situación financiera y ha recuperado la oportunidad para crecer financieramente. Por lo tanto, como dice la hormiguita financiera: Toma chocolate, paga lo que debes, y para de endeudarte mas de lo que debes.

Miguel Cortez
macortez1@live.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: