Tres recomendaciones para tiempos inciertos 

El librito de Margarita
Por Miguel Cortez

Luego de recorrer por todo el valle del más allá, Margarita llegó cansada y agitada hasta la plaza que estaba al centro de la ciudad de Hormiguea; asustada por todo lo que había visto en el país de los gigantes reunió a todas las hormigas posibles en la gran fortaleza real de la reina para informarles que las cosas no andaban bien en aquel reino, la economía estaba sufriendo una crisis que afectaba a muchas familias, los precios de la canasta básica estaban cambiado, había escases de trabajo y el precio del combustible estaba por las nubes lo cual había provocado un severo caos en aquel lejano lugar. Aunque Margarita sabía que en Hormiguea las crisis eran poco comunes tenia la responsabilidad de informar a la reina sobre sus descubrimientos ya que esa era su misión como hormiga de exploración. Su informe fue muy claro –la economía no se mira nada bien, existe mucha inseguridad en aquel reino y la preocupación por el futuro se esta incrementando cada día -decía Margarita. La reina –vestida de azul y bien reluciente ella con su corona real- envió rápidamente a la luciérnaga hasta la meseta de los monarcas para traer el libro de la ley, en el cual se encontraban los consejos más apropiados para estos tiempos de crisis. –Creo que todos deberíamos tener un libro de esos, ya que nadie esta exento de las crisis y los consejos sabios para sobrevivir nunca están de más.

Pensarás que soy una persona loca, paranoica o con algún trastorno de la imaginación, pero te aseguro que no lo estoy, y que cuando llegamos a la meseta fuimos recibidos por el gran monarca –jefe supremo de todas las hormigas de la región- como si ya estuviera esperándonos nos entrego el libro de la ley guardado en una caja, y en presencia de los vigilantes rápidamente regresamos a Hormiguea aquella misma noche para recibir el consejo y la interpretación de la reina.

La primera indicación que la reina interpreto en el libro de la ley fue que «nadie, a partir de ese momento debía hacer compromisos financieros». Es decir, que nadie podía pedir prestado ni comprometerse a dejar cuentas pendientes para después. Esta era una medida de protección que veía hacia un futuro incierto. Si las cosas este año no se veían bien financieramente lo peor que podían hacer era usar el crédito; así que, a razón de una economía inestable lo mejor es no endeudarse. De por si que las deudas son sinónimo de esclavitud financiera, mas ahora imagínate cuando no sabes que será del día de mañana. Santiago 4:13-14 NVI.

Lo siguiente que la reina interpreto acerca del libro fue que «cada uno debía hacerse responsable de sus recursos y cuidarlos ahora más que nunca». Bien es cierto que las hormigas siempre trabajan duro y con perseverancia, pero a razón de las noticias que Margarita había descubierto nadie debía derrochar el fruto de su trabajo. Así que la reina luego de una pequeña pausa dijo a toda la hormigueda que «quien cuida de la higuera, comerá de su fruto». –Principio solemne. Proverbios 27:18 NIV.

Y por ultimo, cuando todos estaban más atentos que nunca, la reina sonrió y pidió a todos que de hoy en delante se «mantuvieran atentos, informados y bien al tanto» de toda información relacionada con la economía dentro y fuera de Hormiguea. Claro! Ante un tiempo de incertidumbre lo mejor que puedes hacer es estar al tanto de la vida financiera para tomar mejores decisiones y evitar no estar preparado para lo que pueda pasar; ya sabes, como dijo el rey Salomón –el avisado ve el mal y se esconde- Proverbios 22:3 RV 1960. – más los simples pasan y pagan el daño.

Y mientras la luciérnaga aguardaba detrás de la reina, la escolta real se presento frente a la majestad y en actitud de respeto recibieron de parte de ella el libro de la ley para devolverlo a los monarcas, así que escoltado y bien vigilado como hasta el día de hoy finalmente regreso a la meseta. Y para hacer las cosas más fáciles, Margarita escribió en su librito un pequeño resumen de aquel importante mensaje en tres simples líneas –Primero, que nadie debía endeudarse en este tiempo; segundo, que todos debían cuidar bien sus bienes; y tercero que debían mantenerse bien informados con respecto a la economía de entorno. Así que todos volvieron a sus labores de costumbre, la luciérnaga regreso al nido, la reina entro a la gran fortaleza y seguidamente yo entre de nuevo a mi mundo, con mi diario en la mano buscando entre notas y letras la historia, pero siempre al pendiente de Hormiguea y de cada principio que uno puediera descubrir en este pequeño espacio. Proverbios 6:6 Ver. RV 1960.

Miguel Cortez
macortez1@live.com
©2017 Miguel Cortez

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