Tres cosas que debes saber para fin de año


Por Miguel Cortez
Tony Camargo no quería olvidar el año viejo, y es que al parecer la chivita, la burra negra, la yegua blanca y la buena suegra que le había dejado el año que se iba le eran una gran muestra de lo bien que le había ido durante todo el año; así que cantaba, celebraba y bailaba toda la noche al ritmo de la orquesta. Pero dejar ir un buen año no es fácil para muchos, y además aferrarse a el no es sano, pues entonces viviríamos siempre en el pasado y nunca le abriríamos la puerta a los nuevos tiempos. Ahora bien, si en los últimos once meses te ha ido como al “coyote”-que nunca le iba bien- seguramente ya querrás que se acabe este año y estarás esperando que venga otro mejor, o al menos no tan peor que este que se va. De cualquier forma, ya sea que te haya ido bien –con chivas, burras y yeguas- o te haya ido mal debes saber que el año nuevo viene y está a la vuela de la esquina –es decir, muy pronto.

Por ahora, y antes de que salgas corriendo a la tienda de la esquina buscando chifladores, chilladores y palomas te quiero dejar tres reflexiones sobre el tiempo que se va y sobre todo el que viene, mas si eres de aquellas personas que no les ha ido tan bien como quisieran en sus proyectos personales y en la vida financiera.

Primero, ten en cuenta que es solo un año más el que se termina y no la vida. Por lo tanto, si las cosas no te han salido como tu quisieras no te rindas, que el éxito no es como los juegos de Chabelo en sus mejores tiempos que cuando aún perdiendo te podías llevabar la mejor catafixia. Sigue llevando a cabo tus proyectos, si es necesario cambia tus estrategias o vuelve a empezar de cero si eso es lo que necesitas. El asunto es que la finalización de un año que se va no determina el punto final de tus sueños, y aunque el camino para lograrlos a veces es largo y se demora al final se convierte en árbol de vida para ti. Proverbios 13:12 Ver. BDA.

Segundo, ten en cuenta que el porvenir es algo que se trabaja todos los días. Por lo tanto, aunque el año esta a punto de terminar tu debes seguir trabajando, sembrando, cultivando o invirtiendo para el día de mañana. Se proactivo y no esperes que las cosas sucedan solas. Entonces, eso quiere decir dos cosas, primero que nosotros –y nadie más- somos responsables de hacernos un mejor futuro; y segundo, que si queremos ver cambios positivos en nuestras finanzas, proyectos o negocios no podemos tirarnos a la hamaca –es decir, no hacer nada. Porque como dijo Salomón -¿Hasta cuando, perezoso estarás acostado? ¿Cuándo te levantaras de tu sueño? Un poco de dormitar, un poco de cruzar las manos para descansar, y vendrá como vagabundo tu pobreza, y tu necesidad como hombre armado. Proverbios 6:9-10 Ver. BDA. Así que, tu futuro empieza hoy, no esperes haber que trae el año nuevo, si no más bien hazte uno bueno desde hoy.

Y tercero, ten en cuenta que los mejores finales se viven cuando dejas que sea Dios quien los escriba. Definitivamente, -como dije hace tiempo- si es de Dios tiene que ser bueno; entonces, si eres de los que sumaste más errores que aciertos durante el año, debes saber que no hay error del cual no se pueda aprender y que aún del fracaso Dios puede hacer algo exitoso. La historia del hombre esta llena de estas experiencias; famosos, cantantes, escritores, filósofos y pensadores, científicos, inventores, deportistas, sacerdotes, reyes y profetas, inversionistas y empresarios, hombres, mujeres y niños, jóvenes y hasta ancianos, gente común y corriente –como tu y yo- que quizá alguna vez se vieron fracasados, perdidos y derrotados pero que al final Dios cambio sus historias de fracaso por éxito y abundancia. Y es que la historia de Dios siempre es mejor que la nuestra, y lo que El escribe produce vida, crecimiento y abundancia, pero sobre todo que perdura para siempre.

Miguel Cortez

macortez1@live.com

Navidad en la ciudad de las Hormigas

Por Miguel Cortez
Ciudad Hormiguea, veinticuatro de Diciembre, hacia un frio de la hormigueada, todos en sus puestos esperaban la media noche y la reina tarareaba su canción favorita. Era navidad y el tiempo de trabajar había quedado días atrás. Las hormigas arrieras surtían de leña para las calderas, las administradoras preparaban las raciones para la comunidad y las emprendedoras se las ingeniaban para la logística de las celebraciones. Llegaban hormigas de todas las colonias; los sapientes, sabios y eruditos fueron los primeros en llegar, luego las emprendedoras que vivían en las minas frente al lago azul y por último se registraron todos los oficiales y caudillos que provenían del Árbol de Arsen, muy ordenadas ellas y equipadas para cualquier emergencia. No faltaba nadie, la Reina seguía tarareando su canción y muy mona ella con su corona se paseaba por los pasillos de la gran fortaleza real, siempre portando su báculo de oro que representaba la responsabilidad y el poder que le habían otorgado sus antecesores; finalmente llego hasta a su balcón, sonriendo llamo a sus fieles e hicieron sonar las trompetas, entonces cientos de pequeñas lámparas  se encendieron y en una caja de cristal le entregaron los tres discursos solemnes sobre estas celebraciones para que se leyeran en presencia de toda la Hormigueada.

El primer discurso hablaba acerca de los regalos. Decía que todos los regalos debían ser una expresión de amor, por cierto que era en remembranza a que el creador había dado su Hijo Unigénito como muestra de su amor para toda la creación. Juan 3:16 Ver. NVI. Es decir, el regalo perfecto. Ahora bien, a todos nos gusta recibir regalos –sobre todo en Navidad- pero bien recuerdo una frase que escribí hace algún tiempo y que bien vale la pena recordar hoy «para recibir hay que aprender a dar». Lo que quiero decir es que en Hormiguea todo el mundo se regalaba algo en estas fechas, pero dos cosas debían saber antes de salir a buscar regalos; la primera es que se trataba de expresiones amor, y la segunda es que se debía ser generoso aun sin recibir nada a cambio. Spencer Johnson decía que «la riqueza del regalo perfecto radicaba en el propio presente», quizá por eso sea que para todo el reino de Hormiguea era importante entender que el amor era la esencia de todo regalo, al igual que el creador nos dio a Jesús por amor a nosotros.

El segundo discurso se trataba de la celebración. Decía que toda celebración por estas fechas debe ser un acto de agradecimiento. Y no era para menos, en Hormiguea era bien sabido que en la ciudad de David, había nacido un salvador, que también lo llamaban «El Mesías» y que El salvaría a todo el pueblo de todos sus pecados. Lucas 2:11;Mateo 1:21 Ver. DHH. Por lo tanto, toda el reino debía estar agradecido con el creador, y en especial la reina quien era una fiel creyente de todos los escritos sagrados.

Y el tercer discurso era un mensaje, solemne e inolvidable para toda la asamblea. Decía que todos debía estar preparados para tiempos nuevos. El año terminaba, pero el nuevo estaba a punto de comenzar y era una buena oportunidad para volver a empezar, sobre todo aquellos que habían fracaso, también aquellos quebrantados de corazón, los abatidos y los enlutados, los olvidados, los rechazados y también los enfermos. También eran momento para restaurar las relaciones quebradas, ayudar al pobre y levantar al caído. Era tiempo de esperanza, donde lo viejo quedaba atrás, pero lo nuevo estaba por venir y toda la hormigueada debía estar a la expectativa.

De pronto, su majestad devolvió el discurso a la caja de cristal, e inclinándose hacia el frente toda la asamblea la siguió de igual manera, -como imitando todos sus movimientos hasta hacerse notar en actitud de adoración- acto seguido la reina ofreció una oración de acción de gracias y pidió al creador la bendición sobre toda la ciudad de Hormiguea. La celebración empezó, la música se dejo escuchar y la reina regreso a la fortaleza real donde la esperaban los monarcas para la gran cena de gala.

En Hormiguea todo era pequeño -al menos solo por fuera- porque por dentro todo era grande; la fe, el trabajo, el carácter y la productividad- aún en estas celebraciones todo era bello, magnífico y sobre todo solemne. Digno de mirar, y digno de imitar. Proverbios 6:6 Ver. RV1960.

Por otra parte debo mencionar que luego de los cuetes y las luces de bengala llegaron también las luciérnagas, las cigarras y hasta una que otra libélula, pero eso sí, con regalos y todo para celebrar juntos el nacimiento de Jesús el Hijo De Dios en medio de una rica y fría noche de Diciembre.

Miguel Cortez

macortez1@live.com
©2016 Miguel Cortez

Cansado?

No es por nada pero creo que los pastores tenían sueño. Uno regularmente se cansa de andar todo el día de un lado a otro, ahora imagínate tu caminando por los valles, con sus vados, rocas y arbustos, librando animales venenosos y de sol a sol; no, no creo que haya sido un día fácil y por lo tanto ahora los pastores tenían sueño. Se supone que durante la noche la gente normal duerme, pero el ángel de Dios no estaba cansado, al contrario creo que estaba alborotado –y es como todos, como cuando te dicen que te van a promover a una posición mas alta en tu trabajo- sales y quieres celebrar con tus amigos, no importa la hora, el lugar y la forma, tú quieres celebrar. Así el ángel, tenía algo bueno, importante y magnifico que contar y a los pastores había que despertar. Música en el cielo, suenen trompetas –y no era mariachi- pero la orquesta celestial para eso había ensayado toda la vida; canten himnos! Gritaba los hijos de Dios, que os ha nacido hoy en la ciudad de David un niño –pero no cualquier niño, sino el Hijo del Altisimo, al que llamarían Jesús, que salvaría al pueblo de los pecados, del que hablo Isaías y que moriría en la cruz, mas ahora está en un pesebre, envuelto en pañales y al cuidado de una hermosa pareja de judíos. Entonces el cansancio se desvanece y la esperanza renace. Porque así pasa cuando Dios habla, da fuerzas al cansado y al debilitado lo fortalece, levanta al caído y aquel que apenas si puede caminar lo hace correr. Así funciona, estás cansado, el camino fue largo y el sol te fatigó hasta más no poder, pero Dios envió su palabra y la vida te cambia, te levantas y aunque fuere de noche andarás como si el sol te alumbrara.
-Miguel Cortez

En camino

Por Miguel Cortez

A estas alturas sobre el tiempo, los sabios de oriente se miraban unos a otros sentados en alguna parte del desierto, como preguntándose si estaban haciendo lo correcto –aunque esta es una percepción muy mía- porque luego de tanto andar por el camino uno a veces se pregunta si va en la dirección correcta, o si acaso nos habremos desviado y por lo tanto nunca llegaremos a nuestro destino –como dije, es una percepción muy mía-. Quiero pensar –si me lo permites- que una vez que salieron de oriente no había vuelta atrás –por lo menos hasta no haber encontrado al Mesías- y es que la propuesta era firme. –La estrella nos guiará, y lo habremos de encontrar- decían los sabios de oriente. Pudo más el anhelo de conocer al Rey que la duda, y pudo más la certeza –que es la fe- que cualquier otra cosa. Y aunque algunos ángeles estuvieron muy activos en las anunciaciones –incluyendo a Gabriel- los sabios de oriente solo tenían una estrella, y la usaron en medio del desierto, en medio de la noche –porque para verla supongo que viajaban de noche- con frio y en medio de la nada. Pero si miras al cielo veras lo que ellos vieron, toda la gloria de Dios expresada en un maravilloso esplendor, mar de estrellas y constelaciones rociadas de norte a sur; oscuridad exenta de temor, soledad que no se siente porque Dios está presente, como copiloto pasajero que te acompaña en la vigilia y que te dice –no temas, Yo estoy contigo- Y no hace falta que diga más; Él es suficiente. Entonces, su estrella vieron los sabios y la siguieron, nosotros su palabra oímos y la seguimos –entonces pienso yo- igual que ellos nosotros también llegaremos, y al final del desierto su luz encontraremos.
-Miguel Cortez

Mary Carmen hace una pausa 

Por Miguel Cortez
Mary Carmen llego corriendo a la cena de Navidad casi como Juana –aquella mujer quien se dilataba con la canasta de los cacahuates en cada posada. Venia deshaciéndose del coraje a causa del trafico de aquella tarde por la avenida Sexta y Diagonal, se había desviado un poco de la ruta que normalmente tomaba creyendo que seria lo más ideal para llegar temprano a la fiesta, sin embargo no fue así y el asunto de los villancicos, las velas y la piñata se le escaparon aquella noche. No fue su culpa, a cualquiera le pasa en diciembre y mas si es viernes social, todo el mundo anda de prisa, las calles se llenan de trafico, las filas en las tiendas son mas largas y además oscurece mas temprano; como resultado el estrés en las personas aumenta, la preocupación por los múltiples compromisos se incrementa y todo el mundo corre de un lado a otro para encontrar las mejores ofertas de fin de año. Pero debes recordar que lo mejor de Diciembre no son las ofertas ni los regalos, tampoco las piñatas y los cacahuates sino mas bien su significado y lo que representa. Figúrate que José y María llegaron a Belén aquella tarde, muertos del cansancio y tal vez con hambre, el Mesías en vísperas de nacer y un cúmulo de visitantes ocupando los mejores hoteles y estancias de aquella pequeña ciudad, por lo cual aquella joven pareja ocupo un establo, entre caballos, gallinas y pollinos se dispusieron a reposar y bajo la luz de la luna el tiempo los vio descansar. No era normal que Mary Carmen pensara en estas cosas durante las fiestas decembrinas, -de hecho no es normal para mucha gente todavía- pero al ver el pequeño nacimiento bajo el pino de navidad que habían instalado con motivo de su posada le hizo pensar tres cosas y se detuvo frente a el un momento:

Primero pensó que navidad significa nacimiento. Y es que eso fue lo que ella vio, un nacimiento que nunca pasa de moda bajo un pinito. Y no es que el nacimiento de Jesús sea parte de una moda, o haya sido alguna vez el resultado de alguna tendencia. Mas bien, fue un evento que marco la historia del mundo entero. -Jesús nació en un pesebre- solo eso recordaba Mary Carmen y eso era suficiente para respirar hondo y dejar que los corajes del trafico y las llegadas tarde se disiparan bajo las luces de aquel pinito.

Segundo, pensó que Navidad significa milagro. Es decir, intervención divina en un suceso, algo extraordinario, fuera de las leyes naturales y que regularmente carece de explicación. Por ejemplo, que Jesús nació de una virgen y que un ángel llamado Gabriel le avisara a María de su embarazo, que una estrella guiara a unos magos y que Dios diera instrucciones a José para escapar de Belén evitando la muerte del niño no tienen explicación científica, por lo tanto todo es parte de un milagro, único y sin precedentes.

Y tercero, pensó que Navidad significa ba buenas noticias. Como dijo un ángel del Señor –he aquí, os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os a nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor- Lucas 2:10-11 Ver. RV 1960. Y pues en un mundo donde reinaba la injusticia social en manos de los romanos y que además imperaba el legalismo religioso de los sacerdotes y fariseos pues las buenas noticias venían a caer como chocolate caliente en una noche fría y solitaria.

Así que, aquella tarde mientras el mundo corría detrás de las tendencias y las modas, Mary Carmen se recostó frente al nacimiento, tomo las figuras de madera que había bajo el pino y las reacomodo lenta y minuciosamente, con diligencia organizo el pesebre y sus gallinas, agrego más ovejas, cabras y caballos sobre el heno y con detalle alineo a los magos cerca de María y José. No se llevo mucho tiempo para reorganizar toda la escena, pero suficiente para meditar, y dejar que la imaginación la transportará a Belen, en donde una noche tranquila y serena nacio el verdadero significado de la navidad; Jesus.

Miguel Cortez

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Lo que el granjero no sabia

Por Miguel Cortez
Lo que el granjero no sabia era que la codicia y la avaricia te hacen tomar decisiones muy locas; mira que descuartizar a la gallina de los huevos de oro solo por querer hacerse más rico de lo que ya era si que es una locura y además muy imprudente. Como siempre, el amor a las riquezas suele ser un problema muy profundo para aquellas personas que tiene grietas en sus valores, como dice un viejo proverbio belga –aún el avaro desollaría hasta un piojo para obtener su piel- que en este caso fue, la gallina. Y bueno, como no siempre se logra lo que se quiere, tampoco el dinero lo puede todo, y hay tres cosas que tienes que saber:

Primero, que el dinero tiene alas, y si no lo cuidas se va volando. No solamente lo digo por el asunto de la gallina, si no que también Salomón decía -¿Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas? Porque se harán alas como alas de águila y volaran al cielo- Proverbios 23:5 Ver. RV 1960. Entonces, si el dinero vuela no seria prudente obsesionarse con el, idolatrarlo y mucho menos amarlo, no sea que te pase lo que al avaro de aquel cuento, el que perdió todo su tesoro por esconderlo debajo de la tierra pensando que nunca lo iba a perder y finalmente un campesino que lo vio enterrándolo se lo robo dejando al pobre avaro sin su tesoro. No es moraleja, pero el avaro al perderlo todo se dio cuenta de que hasta una piedra tenia el mismo valor que su tesoro enterrado ya que este nunca lo usaba ni para el mismo. –Que mal tan doloroso, diría Salomón.

Segundo, que la preocupación excesiva por los negocios de la vida, el amor por las riquezas y el deseo de tener todas las cosas ahoga los buenos valores y principios, sobre todo aquellos valores que vienen directamente del cielo. Marcos 4:18:19 Ver. DHH. No digo que hacer negocios sea malo, o que tener riquezas sea pecado, lo que si digo es que preocuparnos demasiado por esas cuestiones si nos inhibe de las cuestiones morales, familiares y espirituales. Así que –mas vale ser pobre y honrar a Dios, que ser rico y vivir angustiado. Proverbios 15:16 Ver. DHH.

Tercero, que la prosperidad y las riquezas nunca llegan solas, si no que siempre han de llegar acompañadas de mucha responsabilidad y obligaciones ya que entre más se tiene pues más se gasta. Eclesiastés 5:11 Ver. DHH. Y es que uno piensa que teniendo dinero se puede tenerlo todo, y no siempre sucede así, sino que el que ama al dinero siempre quiere más «de lo que ya tiene» y el que ama a las riquezas nunca cree tener suficiente. Eclesiastés 5:10 Ver. DHH. Lo cual es, absurdo –decía Salomón Versión NVI. Y vaya que Salomón tenia mucho oro, propiedades, ganado y hasta gallinas, pero también tenia mucha sabiduría, prudencia y diligencia con sus bienes materiales. Por tal razón el siempre recomendaba a los granjeros que se aseguraran sobre el estado de todos sus rebaños, que cuidaran mucho a las ovejas y que la abundancia de leche de las cabras la usaran para alimentar a la familia y a toda la servidumbre. Proverbios 27:23-27 Ver. NVI. Por lo tanto, el derroche en la granja no era opción, y aunque la lana de las ovejas daba mucho bien para el vestido, y las ventas de las cabras dejaban buen dinero para comprar campos, todos debían continuar con sus obligaciones y manejar sus ganancias con mucha responsabilidad.

Por cierto, volviendo al granjero, -ese que descuartizo a su gallina pensando que adentro de ella había más oro- creo que se quedo peor que el perro de las dos tortas; sin gallina, sin huevos y ahora sin oro. Si este aprende la lección seguramente se podrá recuperar, pero si no, entonces algún otro gallo le habrá de cantar.


Miguel Cortez

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Por Miguel Cortez
Margarita se abrió paso entre las ramas secas que el viento había dejado con el paso del tiempo; con sus manos finas se apoyaba sobre los árboles gigantes para tomar impulso y seguir adelante con la incursión, la tarde llegaba a su punto máximo y no había tiempo que perder, la cima de la montaña la esperaba y una decisión importante debía tomar al reunirse con los grandes monarcas. Todas las hormigas llegan a este punto, deben decidir qué hacer con su vida delante de los líderes más importantes de la montaña y Margarita no era la excepción, solo que para ella no era fácil elegir luego de tener tan buenas opciones.

La primera opción que ella tenía era la mina frente al lago azul, lugar donde los emprendedores aplicaban sus mejores conocimientos en el arte de la producción y que además ahí administraban todos los recursos que sostenían a las demás tribus. Ahí se valoraba el arte y el conocimiento como también las habilidades y capacidades de todos los presentes. A mi modo de ver, creo que era una buena opción, Margarita tenía la oportunidad de crecer y prosperar para ayudar a otros y con el tiempo podría alcanzar sus sueños más anhelados.

En segundo lugar estaba la ciudad de los sapientes –sabios, inteligentes consejeros y portadores de la ley que ministraba toda la Hormigueada. Toda la literatura era concentrada ahí, por lo tanto si alguien necesitaba ayuda, asesoría o juicio ellos eran los indicados para ayudar no solo a las hormigas, sino también a todo el reino animal. Interpretaban el libro de la vida, lo enseñaban y lo compartían de la misma manera que Jesús – a quien llamaban “El Maestro y Salvador”- les había enseñado. Así que, esta era una sabia elección para Margarita ya que desde pequeña sus padres le habían instruido bajo la ley del Creador.

Y en tercer lugar –en la lista de elección- estaba el árbol de Arsen, líder general de las tropas Hormigueantes. Trabajan duro durante todo el año, pero su principal actividad era la protección de toda la Hormigueada. Fuertes, inteligentes, audaces y fieles sirvientes de la reina; nunca renunciaban en las batallas y su principal filosofía estaba escrita bajo las raíces del gran árbol que Arsen había escrito con su espada: «La grandeza de una hormiga no está en su tamaño, si no en su carácter».

Margarita no tenía mucho tiempo para decidir, pero poco antes del anochecer logro deslizarse a través de la niebla y finalmente llegar hasta la meseta de las leyendas –lugar donde residían todos los monarcas. Al llegar ahí, ella recordó las palabras de un antiguo amigo que siempre decía -Dios honra a los que le honran, así que si tus decisiones honran a Dios seguramente te ira bien en todo lo que emprendas-. De pronto las puertas de la ciudad se abrieron lentamente, los aplausos se dejaron escuchar y uno de los monarcas se acercó para entregarle un báculo de cristal que representaba el poder y la libertad para elegir sabiamente, pero lo que ellos no sabían era que Margarita ya había elegido, que durante el ascenso se había dado tiempo para meditar y buscar en su corazón el propósito para su vida, busco la ayuda del creador y recordó las palabras del sabio Maestro que dijo –donde este vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón- Mateo 6:21 Ver. RV 1960. Así que no tardó en darse cuenta de que su corazón no estaba en estas tres opciones, sino en la exploración de otros mundos y en la formación de nuevas colonias. Los monarcas se mostraron sorprendidos, aceptaron su idea y la nombraron “exploradora” enviándola de regreso a casa en la espera de una nueva misión y con la esperanza de recibir nuevas noticias en beneficio de toda la Hormigueada. Ahora ella junto a un sapiente, emprendedores y miembros del árbol de Arsen formaron la nueva Tribu de exploradores que siempre soñó y finalmente su propósito ella vivio.

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Por Miguel Cortez
Una vez que Adelfo -el mayordomo oficial de la ciudad de los quesos escondidos- supiera que El Ratón Vaquero había sido encarcelando -sabrá Dios porque- no tardó en enviarle ánimos a través de una pequeña carta dedicada por todos los administradores de las bodegas de queso. Adjunto a la carta también se le envió un pequeño sobre con algo de dinero -no poco- para poder pagar la multa correspondiente y además sufragar todos los gastos de regreso a casa. No obstante, Adelfo -como todo buen administrador y consejero de los productores de queso- se dio el tiempo para recordarle al Ratón Vaquero acerca de los tres principios elementales sobre la ley de la integridad ya que al parecer este andaba de fatuo, “buscarruidos” y además altanero. –actitudes no propias de la ciudad de los quesos escondidos.
Entonces, aunque el posdata de la carta regularmente es una nota corta, Adelfo se permitió ahí recalcar en primer lugar la “humildad”. Es decir, que reconociera sus conocimientos, habilidades y capacidades pero también sus debilidades y limitaciones. Es como mantener la mente bien conectada con el corazón, la tierra y la realidad. Aceptar los errores cometidos es un ejemplo de humildad, como también reconocer que el hecho de que un individuo tenga –por la gracia de Dios- mas posesiones que otros no lo hace ni más ni menos mejor que otras personas. Además la humildad tiene mejores recompensas que un espíritu de altivez, de hecho el sabio Salomón escribió en su libro que –la riqueza, la honra y la vida eran el resultado de la humildad- Proverbios 22:4 Ver. RV 1960.
En segundo lugar Adelfo le hablo sobre “el respeto” como clave para construir mejores relaciones y mantener la paz con los demás. Y es que en la ciudad del queso no todo era perfecto, también había conflictos y diferencias de opinión; el estrés y la preocupación por la excelencia en ocasiones afloraba lo peor del temperamento y el enojo relucía en forma natural. Pero todos debían aprender a manejar los conflictos, sobre todo porque cada mes recibían la visita de los comerciantes extranjeros quienes esperaban un trato de calidad además de buen queso, y solo había una regla para lograr dicha armonía; «respetaos los unos a los otros». Efesios 5:21 Ver. RV1960.
Por ultimo, Adelfo también le recordó acerca de la “prudencia”. ¿Y como no?, si el gato -quien estuvo al pendiente de la boda del piojo y la pulga años atrás- trajo el chisme de que el “mentado” Ratón Vaquero ya andaba amenazando con sus pistolas detrás de las rejas; -!Dios nos libre de tanta imprudencia!- decía Adelfo. Y es que actuar sin pensar no es sabio y es poco inteligente. En cambio la prudencia es la capacidad que nos hace analizar cada situación, nos ayuda a medir las consecuencias sobre nuestros actos, y refuerza nuestras mejores decisiones. Por lo tanto –dijo Adelfo- seamos prudentes antes de actuar, no vaya a ser que uno termine como el otro gato, aquel que murió por el asunto de la curiosidad.
Nunca supe si la carta llego a las manos del Ratón Vaquero. A la ciudad de los quesos escondidos nunca volvió y del dinero tampoco se supo más. La comunidad volvió a sus labores y cada administrador aprovecho para compartir esta lección. Aquí no se pierde nada –decía Adelfo, de todo se puede aprender, y cuando se trata de ayudar algún colega, con nosotros siempre habrá de contar.- !Queso para todos!- añadió Adelfo- y ya en su momento noticias buenas sobre el vaquero habremos de tener.
Miguel Cortez

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Por Miguel Cortez
Subió al tren con destino al nunca más, quiso viajar a un lugar donde podiera esconder sus fracasos y nunca volver a casa; la vida le empezó a pasar por la ventana del vagón y finalmente cayo en un sueño profundo que lo dejo en otra dimensión.

Esopo escribió la fábula de la liebre y la tortuga, pero como todo el mundo celebró a la tortuga -y con mucha razón por su triunfo- yo quisiera ir un poco mas haya de lo que Esopo dijo, y contarte algo sobre mi amiga la tan angustiada liebre. Y es que a casi nadie le gusta perder, sobre todo si crees que tienes las habilidades y capacidades para conquistarlo todo. Así que, mientras me como un “bacon and egg croissant sándwich” y me tomo un rico cafecito se me ocurre que la liebre se quedo bien dormida en su asiento número 23 del vagón número 1 que tomó aquella tarde -como ya lo dije antes, a la ciudad del nunca más.(versión muy mía, eh!)

Pero huir no siempre es la mejor opción cuando se ha fracasado; el fracaso es parte de la vida y podemos aprender mucho acerca de el, siempre y cuando se tome bajo la actitud correcta. La liebre era inteligente y solo necesitaba tiempo para reacomodar sus pensamientos. Así que, mientras el tren seguía las horas pasaban, la noche llegaba y la luz de la luna entraba por la venta donde sentada ella terminaba su día, tranquila ella muy dormida con su mochila por un lado y Morfeo por el otro. No obstante y luego de un buen rato el frío se dejo sentir, la liebre finalmente se incorporó a la realidad, luego saco de su mochila un silabario (que viene siendo un sistema de escritura a base de símbolos y gráficos que se transforman en frases) y se propuso escribir a puño y símbolo los tres principios de oro que le cambiaron la vida para siempre. A continuación, te ofrezco mi más humilde traducción y una leve argumentación sobre cada uno.

1. ºŸØO∏       «Pequeñas distracciones pueden arruinar grandes futuros»

Claro! esa debe ser la razón por la que muchos no logran sus metas, se distraen un poco del objetivo creyendo que no les afectará y cuando menos lo piensan ya perdieron oportunidades, tiempo y dinero. Por lo tanto, no hay que descuidar nuestras metas en el camino y tratar de avanzar hacia ellas cada día. El sabio Salomón también escribió –tus ojos miren lo recto, y diríjanse tus parpados hacia lo que tienes delante- Proverbios 4:25 Ver. RV1960. Ó como dice la ronda “dale, dale, dale, no pierdas el tino, porque si lo pierdes pues te quedas sin el premio y adiós dulces, cacahuates y naranjas.

2. §Ûß∂      «El exceso de confianza en si mismo no tiene buen final»

Esto es lo más parecido al orgullo, pero no al orgullo sano que sientes cuando sacaste buenas calificaciones, cuando te subieron de puesto o cuando tus hijos -si es que tienes- llegaron a casa con una estrellita en la frente; no!, la liebre se refería a ese orgullo arrogante y disfuncional que te eleva por encima de las demás, que te hace pensar que eres un ser excepcional y que por lo tanto no hay nadie más en este mundo que haga las cosas mejor que tú. Salomón, San Agustín, Amado Nervo y hasta el propio Esopo entendían que para ser grandes hay que ser humildes, que para ser demasiado buenos hay que ser demasiado honestos y que para ser el primero entre los hombres tenemos que aprender a servirles – Mateo 20:27Ver. RV 1960. Palabras de Jesús.
3. ◊∆ç     «El éxito no esta al final de la carrera, si no adentro de uno mismo. »

Traducir silabarios no es tan complicado, pero cuando regresas en el tiempo y descubres a una tortuga fiel a su compromiso, optimista y muy perseverante, que pese a las apariencias ella se esfuerza en gran manera y no se deja vencer por las criticas, prejuicios y la poca valoración que tiene el resto del mundo sobre ella, y que además contiene sus valores con honor y al final los refleja con carácter; entonces, bajo estas circunstancias deduzco que la tortuga siempre fue exitosa aún y cuando ella hubiera perdido la carrera; porque el éxito no esta al final de la carrera, si no en el desarrollo de nuestro carácter a través del tiempo, las experiencias de la vida y las decisiones que tomamos todos los días que por cierto hacen de nosotros mejores personas. Deduzco entonces, que el éxito está en el carecter.

No se como llegó a mis manos el silabario de la liebre, pero finalmente cuando vino el amanecer y los rayos del sol remplazaron a los de la luna, la liebre de un brinco bajo del tren y con una sonrisa de oreja a oreja se acomodo en las butacas de una estación llamada “La gloria”, donde cambio su rumbo hacia las montanas en busca de nuevas aventuras y futuro nuevo que escribir.

Miguel Cortez
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